
LAS mariposas son un grupo de insectos de los más famosos y
fáciles de reconocer. Se caracterizan por tener un par de alas con
escamas (lepidópteros, viene del griego
lepis=escama y
pteron=ala).
Tradicionalmente se han clasificado en dos grandes grupos, las
mariposas diurnas y las mariposas nocturnas. El primer grupo está
formado por los ropalóceros (del griego
rhopalos=maza y
ceros=cuerno,
antena), e incluye a las mariposas diurnas con antenas mazudas en ambos
sexos, con un aspecto corporal muy similar entre sí, que en reposo
pliegan sus alas verticalmente y que además tienen actividad diurna.
El segundo grupo se denomina heteróceros, (literalmente
significa de distintas antenas), y abarca un amplio y variado conjunto
de mariposas con formas muy diversas, que se caracterizan por tener
antenas de diversos tipos: plumosas, filiformes, serradas o pectinadas,
generalmente diferentes en cada sexo; las alas son de colores más
apagados, a veces crípticos, y en reposo quedan planas o
en tejado, pegadas al sustrato. Sus hábitos son crepusculares o nocturnos.
Desde el punto de vista científico sería más acertado separar todas las familias de mariposas en dos grupos (subórdenes):
Glossata,
caracterizado por tener un aparato bucal con espiritrompa y en el que
se incluyen tanto las mariposas diurnas como las nocturnas, y
Zeugloptera, con mandíbulas funcionales en el adulto y constituido por un grupo de mariposas pequeño en número y en tamaño.
BIOLOGÍA
Los heteróceros, como todos los lepidópteros, ponen diminutos
huevos de los que salen orugas. Las orugas van creciendo pasando por
diferentes fases larvarias y al final se transforman en pupas o
crisálidas que eclosionarán en mariposa adulta, mediante un complejo
proceso de metamorfosis. El 'nacimiento' de estas especies de mariposas
ocurre siempre durante la noche, por lo que es poco frecuente
observarlo, en especial si la pupa se encuentra enterrada.
Una ventaja de los hábitos nocturnos de estas mariposas es que
no tienen que preocuparse de sus principales depredadores, los pájaros,
ya que estos generalmente duermen durante la noche. Además durante el
día pasan desapercibidas en los lugares que descansan (troncos, hojas,
ramas), debido a los colores apagados que les sirven como camuflaje de
protección. Sus depredadores principales son los murciélagos, que las
localizan y cazan usando la ecolocalización. Para evitarlos, las
mariposas nocturnas han desarrollado un órgano auditivo que les permite
detectar a los murciélagos e intentar esquivarlos.
LA NOCHE ME TRANSFORMA
La inmensa mayoría de las mariposas de este grupo están activas
durante la noche, por lo que han tenido que adaptar sus hábitos a las
temperaturas de este horario y a la ausencia de la luz solar. La
temperatura de todos los lepidópteros se corresponde con la del ambiente
y para empezar el vuelo necesitan precalentar los músculos que mueven
las alas. A falta del calor del sol, las mariposas nocturnas están
equipadas de una abundante pubescencia que les proporciona suficiente
abrigo. De esta manera, tras ejercitar un poco las alas, pueden entrar
en calor y levantar el vuelo. Durante el día buscan refugio sobre las
hojas, las ramas o las piedras, y se acomodan para dormir.
Los ojos de las mariposas nocturnas se han adaptado para tener
una mayor sensibilidad a la luz, lo que les permite ver lo que hay
alrededor, alimentarse y localizar a posibles parejas para aparearse. A
la vez, han desarrollado un extraordinario sentido del olfato, que
utilizan tanto para encontrar su alimento como pareja. Al poseer colores
apagados, los rituales de cortejo no pueden estar basados, como en el
caso de las mariposas diurnas, en el despliegue de colorido, así que
recurren al olfato. Las hembras se quedan quietas mientras emiten las
feromonas que los machos perciben con sus complejas antenas. Se han
citado especies cuyos machos pueden captar el aroma de una hembra hasta
varios kilómetros de distancia.
ACLARACIONES
No todas las mariposas nocturnas son polillas. En realidad, las
polillas sólo incluyen algunas familias de mariposas cuyas larvas se
alimentan de fibras textiles o alimentos almacenados.
No todas las mariposas nocturnas centran su actividad durante la
noche, sino que algunos de sus integrantes muestran patrones claramente
diurnos, como los zigénidos, algunas especies de geométridos o incluso
algunos esfíngidos.
Falsas creencias
El desconocimiento de las mariposas nocturnas y de su biología
ha hecho que no salgan muy bien paradas, que no tengan muy buena
propaganda en la cultura popular. Las imágenes que acompañan este
reportaje pueden, por lo pronto, demostrar la belleza de muchas
especies. Sin embargo aún perduran muchas supersticiones y creencias
negativas. Muchas de las mariposas nocturnas llevan el peso de ser
portadoras del mal augurio, desgracias e incluso la muerte. Entre las
más conocidas por esta reputación se encuentra la mariposa negra o
mariposa de la muerte y la esfinge calavera.