domingo, 5 de abril de 2026

 SEMANA SANTA

EL DIA DE CÓRDOBA

/ DOMINGO RESURRECCIÓN EN CÓRDOBA: LA LUZ QUE TRANSFORMA LA DESPEDIDA / 

Córdoba amanece distinta en la mañana del Domingo de Resurrección. No es solo una cuestión de luz —más limpia, más abierta— ni de sonidos —más alegres, menos contenidos—. Es, sobre todo, una transformación emocional. Tras días de recogimiento, de silencios rotos por cornetas y tambores, la ciudad se despierta con la sensación de haber cruzado un umbral. La Pascua no es únicamente el final de la Semana Santa, sino su culminación más esperada: la celebración de la vida, el triunfo sobre la muerte, la afirmación de una fe que se hace pública en cada rincón.

Desde primeras horas, el casco histórico comienza a poblarse de cordobeses y visitantes que buscan ese último instante, ese cierre que no se vive con tristeza, sino con una alegría contenida durante toda la semana. La procesión del Resucitado encarna ese cambio de pulso. Si los días anteriores estuvieron marcados por la sobriedad y la penitencia, este domingo abre paso a una estética luminosa, donde los colores, las flores y la música elevan el ánimo colectivo.

El inicio de la estación de gloria

A las 9:30, la plaza del Conde de Priego se convierte en el epicentro de la jornada. Desde allí parte la Hermandad del Resucitado, iniciando su estación de gloria con la cruz de guía al frente. El cortejo avanza por el pasaje de la Estrella y se adentra en Alfaros y Capitulares, dibujando un recorrido que poco a poco se llena de vida. No hay prisa, pero tampoco el recogimiento severo de otros días: hay expectación, hay sonrisas, hay una manera distinta de mirar.

El Señor Resucitado avanza con firmeza, llevado por sus costaleros en un andar que transmite seguridad y alegría. Bajo las trabajaderas, la cuadrilla imprime carácter a cada chicotá, dirigida por Juan Luis Berrocal con precisión y oficio, marcando un ritmo que refuerza el sentido triunfal de la jornada. La Agrupación Musical Cristo de Gracia acompaña con marchas que subrayan el carácter festivo del día, llenando el aire de sones que invitan a mirar hacia arriba. Cada nota parece insistir en el mensaje central de la jornada: la resurrección como victoria, como luz que disipa cualquier sombra anterior. El Señor camina con un exorno floral en tonalidades blancas, símbolo de gloria y vida eterna, dispuesto con criterio de equilibrio y limpieza para realzar la escena del misterio.

La Agrupación Musical del Santísimo Cristo de Gracia ofrece un repertorio que incluye, entre otras, las marchas ResucitóY yo soy la Resurrección y la Vida, En Vos confío y Oh, Bendita Estrella. En Resucitó, por ejemplo, esa música de un tema que en su día compusiera Kiko Argüello invita a celebrar la vida con su mensaje de alegría: “Resucitó, aleluya… La muerte, ¿dónde está la muerte? ¿Dónde está mi muerte? ¿Dónde su victoria?”. Sin duda, es una jornada que también conquista los oídos y eleva el espíritu de quienes las escuchan.

Junto a Él, María Santísima Reina de Nuestra Alegría completa la escena con una presencia que equilibra lo solemne y lo cercano. Su paso, guiado con sobriedad y elegancia por Raúl Casares, avanza envuelto en los acordes de la Banda de Música de La Estrella, que aporta una sonoridad más melódica y envolvente. La música rebota en las fachadas y convierte el recorrido en una experiencia sensorial donde lo religioso y lo cultural se entrelazan sin fisuras. Su paso de palio lleva un exorno floral en blancos puros, trabajado con elegancia y armonía, que envuelve a la Santísima Virgen en la luz y gozo propios de la Resurrección.

Primer plano del paso del Resucitado
Primer plano del paso del Resucitado / Juan Ayala

El momento culminante en la Catedral

El tránsito hacia la Carrera Oficial marca uno de los momentos clave de la mañana. A medida que se aproxima el mediodía, la ciudad concentra su atención en el paso por la Catedral. Entre las 12:30 y las 12:55, el cortejo atraviesa este espacio monumental, y el contraste entre la arquitectura histórica y la celebración viva genera una imagen de gran fuerza simbólica. Es, para muchos, el instante que resume toda la jornada: tradición, fe y patrimonio en perfecta armonía.

Pero si la ida está marcada por la expectación, el regreso introduce un matiz distinto, más íntimo. Tras salir de la Catedral, la cofradía se adentra en la Judería, recorriendo calles como Deanes o Conde y Luque, donde el público se agrupa para contemplar el paso más de cerca. Allí, lejos de los grandes espacios, la procesión adquiere un carácter casi doméstico, donde cada gesto, cada mirada, parece más cercano.

El inicio del regreso hacia Santa Marina señala que el final se aproxima. Sin embargo, no hay tristeza inmediata, sino una especie de pausa emocional. Desde la plaza del Conde de Priego hasta la entrada en el templo, el recorrido se convierte en un último diálogo entre la cofradía y la ciudad. Aplausos, fotografías, silencios breves: todo forma parte de una despedida que se resiste a ser definitiva.

A las 15:15, con la recogida en su sede canónica, se cierra oficialmente la Semana Santa cordobesa. Pero el final no se percibe como ruptura, sino como continuidad. La Pascua de Resurrección abre un nuevo tiempo, el llamado Tiempo Pascual, prolongando el sentido de la celebración más allá de esta jornada concreta.

María Santísima Reina de Nuestra Alegría
María Santísima Reina de Nuestra Alegría / Juan Ayala

Novedades

En esta edición, además, la hermandad ha incorporado elementos que enriquecen la experiencia estética: una renovada iluminación para el paso de misterio, con nuevas piezas (un juego de 38 tulupas) que intensifican su brillo, y una composición musical, la marcha Alegría, dedicada a la Virgen en el 75 aniversario de su bendición, obra del compositor Pablo Jiménez Cosano, que aporta un matiz conmemorativo a la procesión.Son aportaciones que no alteran la esencia, pero sí subrayan la vitalidad de una tradición que sigue evolucionando y que encuentra en los detalles una forma de seguir creciendo.

Más allá de itinerarios, horarios o estrenos, lo que define este día es su capacidad de transformar la ciudad. Córdoba pasa del recogimiento al júbilo sin perder su identidad, demostrando que la Semana Santa no es un bloque uniforme, sino un relato que culmina en la luz.

Cuando las calles comienzan a vaciarse y el sonido de las bandas se desvanece, queda una sensación compartida: la de haber asistido a algo que trasciende lo inmediato. Es entonces cuando aparece la nostalgia, pero también la certeza de que la espera ha comenzado de nuevo.

Porque el Domingo de Resurrección no es solo un final. Es, en Córdoba, una promesa.


 SALUD

SALUD BIENESTAR

/ LA MINISTRA DE SANIDAD CREE EL PERSONAL MÉDICO DESCONVOCARÁ LA HUELGA DESPUÉS DE SEMANA SANTA / 


La ministra de Sanidad, Mónica García, confía en que el comité de huelga desconvoque los paros semanales en el Sistema de Salud después de Semana Santa.

"En la reunión de ayer con el comité huelga llegamos a puntos de encuentro, a puntos de consenso...Nos dijeron los sindicatos que después de Semana Santa tomarán la decisión de desconvocar la huelga", ha señalado la ministra antes de participar en el Consejo Interterritorial de Salud en el que abordará con las comunidades autónomas el Estatuto Marco. 

Mónica García ha señalado que "cualquier lógica" hace pensar que tras una reunión con el comité de huelga médico en la que el Ministerio ha cumplido con su parte de dialogar y consensuar "le toca a los sindicatos cumplir con su parte".

García ha recordado que también hubo sindicatos que le trasladaron ayer que tanto si mantiene el Estatuto Marco como si lo retira seguirían con la huelga, aunque García ha insistido en que confía en que tras las vacaciones de Semana Santa se desconvoque.